martes, 18 de febrero de 2014

domingo, 29 de septiembre de 2013

Hermano y padre Che





Te han dicho
hermano y padre Che
en tu inmensa sonrisa
en tu cósmico andar entre los sueños
en tu heroico coraje en los combates
en tus horas de gigante en el asma
o en más allá de la Sierra Maestra.

Naciste cifra universal y estrella
en la ternura del mítico hombre
que vive y siente
que lucha y muere
por un futuro a forjar a balas
en el solo sacrificio del presente.

Hiciste en tu carne propia
los atropellos a los más débiles
a los desamparados
a los olvidados de todo rincón.

Fuiste para ser siempre
cifra digna que brilla
en la eternidad de tu nombre.

Esfinge soberbia




Sé del capullo gustoso en mí
que estalla a la luz de tus labios
cuando tu boca de antojos
abraza quemante
el pétalo frágil y terso que envuelve
la esfinge soberbia de raro tallo
que crece en su vigor y sin espinas
y que tú agotas en el gota a gota
cual si fuera inagotable fuente
o como si tal el rocío de la mañana.

Multitudes


Soñarte aún en medio de las multitudes
ha sido sembrar pesadillas en la soledad
así como cuidar de las rosas de mi jardín
en el gozne de madrugadas y amaneceres.
Desandar absurdos de historias primeras
donde no hubo génesis ni habrá revolución
así de oscuros han sido mis pasos en esta tierra
así de pobre mi alzarme en armar por este amor.

Algunas veces



Algunas veces me invito a soñarte
y me quedo a mitad de camino
entre tus besos y mis ganas amarte.

Algunas veces me pierdo en un libro
entre tus ojos y mis ganas amarte.
Algunas veces te busco en un hueco
entre mis sábanas y mis ganas de amarte.
Algunas veces me duermo en tus brazos
entre mis versos y mis ganas de amarte.
Algunas veces me da por tocarte
entre mis dedos y mis ganas de amarte.
Algunas veces me viene un frío de abrigo
entre tu piel de ausencia y mis ganas de amarte.
Algunas veces despierto mojando el vacío
entre tu sexo de noche y mis ganas de amarte.
Algunas veces acudo a tu encuentro
entres tus ansias y mis ganas de amarte.
Algunas veces acuno el deseo en la noche furtiva
entre tus senos turgentes y mis ganas de amarte.

Algunas veces
Algunas veces...
me supera la soledad de las noches heladas
entre las yagas de la nada y mis ganas de amarte.

Me enciendo y te enciendo



Me enciendo y te enciendo
y acaricio hasta tu sombra
en este ida y vuelta y revés
y reverso de almohadas
y sábanas de seda hervientes.

Busco y doy con tus labios
y el beso y la caricia en la mirada
van a contra reloj de los placeres
y derriten albas y clausuran días
y detienen noches
y hasta incluso las despedidas.

Siento y me sientes
y por un momento
ahora que nos fundimos
y crepitamos como las llamas
de los dos que fuimos pasamos a uno
el verbo calla y el gemido cede
los estertores brillan
y las manos buscan...

El rito



Cumplido el rito
de amarnos y amar
bendito sea tu nombre
en el silencio
y los abrazos santificados
y los besos en libaciones 
para tu cuerpo
que es mi templo y mi plegaria...

Cuando me entrego a la meditación
a las sombras de tus misterios
entre tus piernas
y la revelación.